martes, 10 de noviembre de 2015

Bifidus 


El bifidus activo es una cepa de bifidobacterias que desde hace algún tiempo es comercializada, siendo añadida tanto en leches fermentadas (como los yogures) así como en bebidas (como zumos).
Esta bacteria forma una parte muy importante para la salud intestinal de las personas, ya que su principal objetivo es conseguir que el organismo funcione correctamente. En la etapa infantil se poseen infinidad de bifidobacterias en la flora intestinal que se van perdiendo con el paso de los años y que se deben incorporar a través de alimentos de la dieta diaria.
De vez en cuando todo el mundo tiene la sensación de tener un atasco de tráfico en el sistema digestivo. El tracto gastrointestinal humano, aunque resistente, puede estancarse  por múltiples causas. 
A veces nuestro metabolismo se ralentiza con la edad, y los alimentos que solíamos disfrutar en otras ocasiones nos pueden resultar irritantes. 
Varias enfermedades y medicamentos también pueden contribuir al malestar digestivo. 
Con la ayuda de las bifidobacterias o de Bifidus y otros microorganismos similares, nuestros cuerpos son capaces de metabolizar azúcares y regular el ácido, pH alcalino,  de nuestro tubo digestivo. 
Las bifidobacterias son uno de los mayores géneros de bacterias saprófitas (microorganismos que se alimentan de materias orgánicas en descomposición) de la flora intestinal, las bacterias que residen en el colon.


Esta microflora contribuye a la degradación de los polisacáridos no digeridos en el colon humano; en otras palabras, actúan como descomponedores a lo largo de la carretera del sistema digestivo. 
Sin el funcionamiento saludable de bacterias Bifidus, la irritación y la irregularidad pueden ser más que un problema ocasional.  Sin su capacidad para descomponer los alimentos parcialmente digeridos, nuestros cuerpos carecen de las herramientas necesarias para lograr esta tarea. 




El metabolismo de bacterias Bifidus fue descubierto en 1966 por un científico llamado Chiappini. Desde entonces, proyectos genoma han aislado genes particulares y enzimas dentro de las bacterias que pueden ayudar a la digestión humana y al metabolismo. 
En nuestro organismo, principalmente en el tracto gastro-intestinal, conviven diferentes tipos de microorganismos beneficiosos para nuestra salud. Uno de estos grupos microorganismos son los lactobacillus, dentro del cual se encuentra el lactobacillus bífidus.
Se han clasificado cuatro tipos de bifidobacteria: B. Longum, B Fifidum, B.Infantis, y B.Breve, pero no todas son iguales ni tienen las mismas propiedades.
El intestino del bebé, antes de nacer, es estéril. Con la lactancia se promueve el crecimiento de las bifidobacterias, que forman parte de la flora intestinal. Con el tiempo, la acción de estas bacterias disminuye debido a los cambios que se producen en él, por eso es recomendable introducirlos mediante la alimentación, principalmente con productos lácteos como el yogur con bífidus para poder seguir beneficiándonos de sus propiedades saludables.

Por todo ello es recomendable introducir en las raciones diarias de lácteos, algún yogur con bífidus que nos aporte todos los beneficios de un lácteo y nos ayude a mantener el equilibrio entre las bacterias de nuestra flora intestinal
Hace unos años se empezaron a poner de moda los alimentos con bifidus activos y demás sustancias beneficiosas para el organismo, hasta el punto de casi todos los alimentos llevaban este tipo de componente.

Los bifidus se asocian casi siempre con los alimentos procedentes de los lácteos, pero es importante que sepamos que los bífidus no es una moda que se haya inventado ahora, sino que se trata de una bacteria, el lactobacillus bifidus que pertenece a la familia de los lactobacillus que encontramos en la leche. Por lo que es un tipo de componente que siempre ha existido, pero que ha sido ahora cuando se han descubiertos sus beneficios.
Las bacterias conocidas como bífidus las podemos encontrar principalmente en alimentos de origen lácteo, ya que se produce en la fermentación de estos alimentos. Algunos de los productos que más cantidad de bifidus contienen son los yogures y el queso. Actualmente existen en el mercado infinidad de marcas y productos que añaden bifidus activos a los componentes, debido al papel importante que tienen en nuestro cuerpo.
Los bifidus son una parte importante en nuestra salud intestinal. En la más tierna infancia, concretamente en lactantes, se detecta gran concentración de bifidus que ayudan a mantener una buena salud intestinal de los individuos.

FUNCIONES


Una de las principales funciones de los bífidus es mantener una correcta salud y funcionamiento intestinal. No debemos olvidar que es en esta parte del cuerpo donde se procesan y se asimilan los alimentos que ingerimos, y es un lugar susceptible de verse afectado por bacterias o virus dañinos que acabarán perjudicando a todo el organismo. Por este motivo es importante mantener unos dispositivos de emergencia que eviten este tipo de ataques. En este caso los bífidus nos van a ayudar a conseguirlo.
Entre sus principales funciones destaca el mantenimiento de una flora intestinal sana que mejorará la asimilación de nutrientes, así como la eliminación de residuos, ayudando a mantener una buena salud. Los bifidus se encargan de producir una enzima encargada de digerir la lactosa y hacer que la toleremos, así como aumenta la receptividad y asimilación de vitaminas y nutrientes.
Se encargan de segregar sustancias antibacterianas que nos van a proteger de los ataques de otras bacterias, virus u hongos. Los bifidus pueden prevenir algunas reacciones alérgicas derivadas de una alimentación incorrecta, así como evitar trastornos del aparato digestivo o enfermedades crónicas en el tracto digestivo que empeoren nuestra calidad de vida.
La falta de este tipo de bacterias nos va a ocasionar malestar general, cansancio, diarreas, malas digestiones, facilidad para contraer enfermedades víricas como gripes, catarros… Por este motivo es muy importante enriquecer nuestra flora intestinal con la ingesta de alimentos que contengan estas bacterias imprescindibles para mantener una buena salud.

Una de las principales tareas del lactobacilo es la producción de vitamina K, esencial para la coagulación de la sangre y el fortalecimiento de los huesos.

Contribuye a la producción de la enzima láctica esencial para la digestión de la leche y de otros productos lácteos. Produce sustancias antibacterianas capaces de proteger el organismo de la acción de otras bacterias, virus, y hongos dañinos para la salud.

Trabaja como antialergénico y como reductor en los problemas comunes de deficiente funcionamiento de la absorción intestinal. Ayuda a reducir el nivel de colesterol. También se ha demostrado su eficacia para solucionar infecciones vaginales crónicas, y para reducir los síntomas de síndrome post-menopaúsico, dada su capacidad para reciclar los estrógenos