sábado, 25 de julio de 2015

Me encanta...

Me encanta…

Me encanta la sensación de abrir la despensa y ver que ingredientes me provocan que los transforme.

Me encanta ir de compras sin obligaciones, sin límites y sin necesidades. Comprar aquello que me enamore a primera vista y que tras un despiece de raciocinio se venga conmigo.

Me encanta amanecer y decidir qué hago, qué tejo, qué escribo, qué leo, con quién paseo y a quién hablo...

Me encanta encender la tablet, el ordenador o el teléfono y sin brújula disfrutar de la red sin directrices, sólo el placer del color, la palabra y la imagen.

Me encanta haber traspasado la barrera de los cincuenta y ser yo misma con una esencia niña, con unos ojos que lloran sin trabas ni barreras y con un alma canosa  repleta de ilusión y vida.