domingo, 26 de julio de 2015

Pasión por la fruta



La fruta es un alimento que por su alto contenido en vitaminas, minerales y fibra ofrece beneficios indiscutibles para la salud y para el buen funcionamiento del organismo. Además, la naturaleza regala una riquísima variedad de colores, sabores, formas y olores de este nutritivo alimento indispensable en una dieta equilibrada. Por otro lado, al poder consumirlo sin necesidad de cocerlo o cocinarlo, no pierde ninguna de sus propiedades.

La fruta contiene vitaminas y minerales que participan en las reacciones metabólicas de nuestro organismo. Algunas enzimas (sustancias capaces de acelerar o provocar procesos químicos en el metabolismo) utilizan vitaminas para digerir algunos nutrientes, como por ejemplo el selenio, según María Garrido García, experta en Nutrición del Departamento de Nutrición del Hospital Ramón y Cajal en Madrid.

Actualmente, se habla frecuentemente de vitaminas que contienen propiedades antioxidantes, como la vitamina A o C contenidas en las naranjas, los pomelos, los albaricoques... Estas vitaminas tienen la propiedad de retardar el envejecimiento de las células por lo que su consumo se convierte en indispensable. Además, la vitamina A favorece la cicatrización de heridas y es útil en el tratamiento de las infecciones respiratorias. Además, favorece la absorción de hierro, muy beneficioso para aquellas personas que tienen anemia (déficit de hierro)

Por otro lado, una dieta rica en frutas y verduras ayuda a disminuir la presión arterial, según el estudio Dash-Sodium(Aproximaciones dietéticas para controlar la hipertensión)publicado en la revista médica New England Journal of Medicine, realizado por la Universidad Johns Hopkins, de Estados Unidos.

Sin embargo, como ocurre con todos los alimentos, el exceso de algunas vitaminas puede ser perjudicial para el organismo. Es el caso de las vitaminas liposolubles como la A, D, E y la K que se encuentran en la fresa, el aguacate o la papaya. Si se consumen en exceso se pueden acumular en los tejidos grasos y pueden hasta resultar tóxicas. En cambio, las vitaminas hidrosolubles como la B y la C, pueden ingerirse las cantidades que se deseen ya que se pierden con la orina. En la medida de lo posible hay que comer las frutas con cáscara después de lavarlas bien con agua para eliminar los pesticidas y plaguicidas que pueden acumularse en la piel. Además del aporte vitamínico y de minerales de este alimento, la fruta es rica en fibra y este componente dietético se acumula en la corteza. Sin embargo, al consumirla en zumo pueden perderse cantidades de vitaminas y de fibra necesarias para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. La fibra ayuda a prevenir el estreñimiento, evita ciertos tipos de cáncer, reduce los niveles de colesterol, y en los diabéticos, puede ayudar a controlar la glucosa en la sangre. Además, la fibra también puede ayudar a prevenir la obesidad.

La imaginación al poder


Muchas madres se encuentran con problemas cuando intentan introducir la fruta en la dieta de sus hijos. La imaginación es muy importante en estos casos. Se puede utilizar la macedonia para alimentar a sus hijos. La macedonia contiene muchos colores y puede atraer la atención de los niños. Asimismo, se pueden elaborar postres con fruta que, aunque nunca será lo mismo que tomarse una pieza entera de este alimento, siempre se puede considerar como una alternativa.

Las frutas en conserva y zumos en tetrabrick



No todo el mundo dispone del tiempo necesario para hacer zumos de fruta o para pelarlas por lo que los zumos de frutas en tetrabrick o las frutas en conserva pueden considerarse como una alternativa. El problema de los zumos concentrados es el alto contenido en antioxidantes y conservantes por lo que es mejor consumir los zumos recién exprimidos. La experta en nutrición no los recomienda pero tampoco los califica como malos: "es mejor tomarse un zumo concentrado como merienda que un producto de bollería". Por otro lado, las frutas en conserva tienen un mayor aporte energético porque suelen contener cantidades de azúcar. Puede resultar muy beneficioso para las dietas de los deportistas y los niños, ya que aportan energía en forma de hidratos de carbono, indispensable para las personas con mucho desgaste físico. Por otro lado, las frutas en conserva en cualquiera de sus formas, ya sean mermeladas, confituras o compotas, pierden vitaminas al hervirlas en agua durante su preparación