jueves, 13 de agosto de 2015

CÓMO CUIDAR LOS SENOS





Son la imagen misma de la feminidad. Fuente de placer erótico pero también sinónimo de sacrificados cuidados maternales a la hora de la lactancia. Es importante adentrarse en lo que es bueno saber para preservar la salud y belleza de los senos.

Por desgracia, los medios de comunicación se han encargado de difundir un estereotipo de pecho femenino –grande y firme en un cuerpo delgado y atlético- que muy pocas mujeres pueden alcanzar. La vida real nos demuestra que el pecho femenino es el resultado de la herencia genética y sufren modificaciones con la menstruación, el embarazo, la lactancia y la menopausia.

EL PECHO SEGÚN LA EDAD


·         EL PECHO A LOS TREINTA

Unos senos densos y firmes son el sello de la mayoría de las mujeres a esta edad. El motivo es que existen más glándulas en el tejido mamario que zonas grasas. Aunque esta característica hace que el pecho esté más firme y erguido, presenta la contrapartida de que es más difícil de detectar alteraciones, tanto mediante mamografías como a través del autoexamen.

La mayor densidad de los pechos también puede estar asociada con un mayor número de bultos o tendencia a presentarlos, condición que se conoce como pechos fibroquísiticos. La aparición de esos bultos es muy normal y generalmente está cuasada por las fluctuaciones hormonales mensuales que sufren las mujeres. Según los expertos esta aparición de bultos suele ser inofensiva y no está ligada al aumento del del riesgo de padecer cáncer de pecho. La mayoría de estos bultos desaparecen por sí solos y si alguno se enquista suele bastar con un simple drenaje médico para eliminarlo. Los pechos grandes causan problemas posturales y dolor de cuello.

En esta etapa, el pecho puede sufrir su primera agresión a consecuencia de los embarazos. Pérdida de firmeza, aparición de estrías y una forma distinta a la anterior a la gestación puede ser, en ocasiones, el resultado.

 

CONSEJOS




-     Para disminuir el dolor y la sensibilidad en el pecho típicos del periodo premenstrual es aconsejable reducir la injesta de sodio alrededor de una semana antes del periodo. El médico puede prescribir algún analgésico para sentir alivio.
-           Si se está embarazada, hay que considerar la posibilidad de dar de mamar al bebé durante los seis primeros meses. Hay evidencias de que esto protege contra el cáncer de pecho además de ser muy beneficioso para el niño.
-           Durante el embarazo hay que proteger los senos con un buen sujetador y cuidar la piel de los mismos con alguna crema hidratante y antiestrías.


EL PECHO A LOS CUARENTA

El denso tejido de la treintena comienza a ser sustituido por grasa y el resultado es una pérdida de firmeza. Mantener un peso correcto puede servir para reducir la flacidezz al mínimo. El fortalecimiento de los músculos pectorales con ejercicios mejora la postura ya ayuda al pecho a parecer más elevado.
La flacidez y la caída pueden agravarse por una excesiva exposición al sol que causa una pérdida de elasticidad en la piel. Fumar también compromete la elasticidad de la piel porque disminuye el flujo de oxígeno a los tejidos del cuerpo y ataca su firmeza. Algunos estudios sugieren, además, que puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama.
Si es una bebedora habitual, baje su nivel de alcohol, pues un elevado consumo también se asocia con un mayor riesgo de padecer este tipo de cáncer.

CONSEJOS




-           Mantega un peso saludable. Tanto la delgadez extrema como la obesidad contribuyen a la flacidez. Además un aumento excesivo de peso puede incrementar el riesgo de padecer un cáncer de mama postmenopáusico, según apuntan los especialistas. Una dieta rica en frutas y verduras como la práctica regular de ejercicio tienen un efecto protector sobre toda la piel.
-           Para la piel del pecho que ha sido dañada por años de exposición al sol se pueden utilizar cremas específicas. Algunos “peelings” químicos minimizan las arrugas más superficiales y suprimen las manchas de la edad.
   

PROBLEMAS MAS FRECUENTES


Además de los cambios normales que ocurren con la maternidad, la pérdida o el aumento del peso y la edad, ciertos problemas pueden afectar a las mujeres en cualquier momento de su vida.

Pezones invertidos: sucede cuando los conductos de la leche que están por debajo del pecho atan o sujetan los pezones impidiéndoles proyectarse hacia el exterior. Esto se soluciona con aparatos de succión que colocan al pezón en su debida posición erecta. Hay que consultar al médico antes de utilizarlos. En los casos que este tipo de aparatos no funcione y el pezón continúe invertido puede se necesario recurrir a la cirugía.

Pelo en el pecho: es un problema más frecuente de lo que se cree. Muchas mujeres tienen una cantidad mínima de pelos “extraviados” alrededor del pezón. Depilar los con pinzas es absolutamente seguro. Otras alternatvas son la depilación eléctrica, que los elimina definitivamente, o la utilización de cualquier sistema depilatorio suave. Si se nota de repente una excesiva cantidad de pelo alrededor de la areola la zona oscura que rodea el pezón- o entre los senos, acuda a su médico, pues puede tratarse de un desquilibrio hormonal.

Estrías: aparecen cuando la piel se estira rápidamente o de forma brusca, casi siempre tras los embarazos o por pérdidas o aumentos bruscos de peso. Desafortunadamente no existe solución, aunque algunos estudios sugieren que el uso regular de cremas puede ser eficaz. Lo ideal es prevenir y para ello se recomienda utilizar cremas hidratantes que contengan manteca de coco y vitamina E.

Ezcema o sequedad excesiva: puede estar causada por alergias o irritantes externos. Utilizar productos de limpieza suaves para prevenir la sequedad de la piel y decantarse por los sujetadores de algodón, puede ser una buena medida.

Pezones que supuran: puede suceder que tras la ovulación o justo antes de la menstruación los pezones emitan un flujo amarillento. Es un problema muy común que no suele tener importancia, pero hay que consultar al médico si se nota descargas de leche o sangre. En estos últimos casos puede tratarse de desequilibrios hormonales, incluso de cáncer.


* EL PECHO A LOS CINCUENTA

La menopausia suele tener un efecto dramático sobre los senos debido a una caída de los estrógenos y la progesterona en el cuerpo. Cuando la producción de estas hormonas cesa casi por completo tras el fin de la ovulación, el pecho empieza a atrofiarse y encogerse. La flacidez en esta etapa de la vida es tan natural como inevitable, ya que los ligamentos que los sujetan se aflojan y finalmente caen.

Las mujeres en la cincuentena sufren también con bastante frecuencia de sequedad en la piel, causada tanto por una falta de estrógenos como por la tendencia natural de la piel a producir menos grasa a medida que pasa el tiempo.
La terapia hormonal sustitutiva, utilizada por muchas mujeres en esta edad, incrementa los niveles de estrógenos en el cuerpo y puede causas una sensibilidad en el pecho similar a la premenstrual.

Una mamografía anual es obligaroria a esta edad. También debe hacerse cada mes un autoexamen de los senos. Si tiene una alto riesgo de cáncer de pecho- alguien de su familia lo ha padecido o pertenen a otro grupo de riesgo- debería considerar la eliminación de la terapia hormonal, ya que existen esdudios que demuestran que las mujeres que realizan esta terapia tienen un riesco cinco veces mayor de padecer cáncer de mama.

MAMOGRAFIA: TODO LO QUE HAY QUE SABER


Hay unanimidad en la detección precoz del cáncer de mama a través de la mamografía aumenta las opciones de tratamiento, disminuye la necesidad de una mastectomía y, lo que es más importante, eleva la esperanza de vida. Sin embargo, no existen pautas claras sobre la edad en que esta técnica se convierte en una obligación anual para las mujeres.

Los investigadores americanos piensan que no es necesaria anualmente para las mujeres de cuarenta años y aconseja una cada dos años. Sin embargo, para las mujeres en la cincuentena, si la aconsejan cada año.

Para conseguir que la mamografía sea lo más precisa posible haga lo siguiente:

-           Si sigue terapia hormonal sustitutiva, dígaselo al radiólogo. Los estrógenos elevan la densidad del pecho y dificultan la lectura de datos.
-           Informe también si se ha practicado una reducción o aumento de pechos. Hay técnicas especiales que no dañan los implantes y son lo suficiente precisas para para no confundir las cicatrices de una operación con bultos.
-           En el caso de que se detecte un bulto en el pecho suele recurrirse a una biopsia.


AUTOEXPLORACION MENSUAL




Aunque muchas mujeres se resisten a realizarlo, un autochequeo mensual de los senos puede salvar muchas vidas. Hay que tener en cuenta que un cáncer de pecho detectado a tiempo puede curarse.

Para que el autoexamen sea eficaz debe realuzarse el mismo día de cada mes. Estos son los dos pasos fundamentales a la hora de ralizarlo:

1.  Colóquese frente a un espejo y sitúe las manos detrás de la cabeza. Observe cualquier cambio de tamaño o forma así como posibles descargas de leche o sangre. Ponga a continuación, las manos sobre las caderas y eche hacia delante hombros y codos. Bussque nuevamente cualquier alteración o cambio en sus pechos.
2.  Sitúe su mano izquierda detrás de la cabeza y utilice los dedos de la mano derecha para comprimir el tejido del pecho izquierdo y buscar algún bulto inusual. Muévalos de arriba abajo y de un lado al otro del pecho o bien haciendo un dibujo circular desde la parte exterior del pecho y hasta el pezón. Controle todo el pecho, incluida la zona debajo del brazo. Repita la operación con el pecho derecho y la mano izquierda.


EJERCICIOS PARA FORTALECER LOS PECTORALES


Dado que los senos están compuestos principalemente de tejido glandular y grasas, el ejercicio no puede cambiar ni su talla ni su forma, pero si permite fortalecer los músculos pectoreales para mejorar su postura habitual y dar la sensación de que el pecho está más erguido.

Estos tres ejercicios ayudan a lograrlo. Es importante empezar con 12 o 15 repeticiones:

PRIMER EJERCICIO:

1.   Colóquese tendida boca arriba con las rodillas dobladas y los músculos abdominales contraídos. Sostenga en cada mano unas pesas de 2 a 6 kilos y mantenga los codos ligeramente inclinados y los brazos algo doblados.
2.   Tome aire y lentamente baje los brazos a cada lado hasta que sus manos queden al mismo nivel que el pecho. Suelte el aire y lleve los brazos hacia arriba hasta que cada una de las pesas se toquen.

SEGUNDO EJERCICIO


1.   Colóquese boca abajo apoyada en el suelo con las manos y rodillas. Cruce los tobillos y sitúe las manos en línea recta con los senos.
2.   Doble los codos y baje lentamente hacia el suelo hasta tocarlo con la nariz. Mantenga esta postura contando jasta dos y regrese a la posición inicial.

TERCER EJERCICIO


1.  Debe sentarse en el suelo con las piernas extendidas y las rodillas ligeramente dobladas. Envuelva ambos pies con una banda elástica.
2.  Mantenga la espalda recta y tire de la banda con las dos manos. Presione los hombros y dé un tirón a la banda en dirección a la cintura hasta que lad manos estén junto a ella. Cuente hasta dos manteniendo la posición, extienda los brazos hasta la posición inicial y repita el ejercicio.