jueves, 20 de agosto de 2015



Mora




Mora es el nombre que reciben diversos frutos comestibles de distintas especies botánicas.

Son frutas o bayas que, a pesar de proceder de especies vegetales completamente diferentes, poseen aspecto similar y características comunes. 

En ocasiones, las distintas moras pueden ser confundidas e incluso obviadas, dado que al usar la palabra mora para hablar de dicha fruta, puede hacerse referencia, simplificando, a dos tipos de bayas procedentes de dos géneros distintos de vegetales con rasgos fenotípicos muy dispares entre sí, el género Morus y el género Rubus

No obstante, la diferenciación es en realidad aún mayor, dado que dentro de ambos géneros hay un importante número de especies distintas. En total existen más de 300 especies de moras diferentes. Además, la comercialización de estas bayas ha propiciado la creación de diversas hibridaciones que no existen en la naturaleza

Ambos géneros dan moras, pero no son la misma fruta, unas vienen de unos árboles comúnmente llamados moreras y morales (que son del género Morus), y las otras provienen de unas plantas sarmentosas y espinosas comúnmente llamadas zarzas (que son del género Rubus). 


Origen y variedades





Estas frutas son oriundas de Asia y Europa y se pueden ver en estado silvestre en márgenes de caminos o torrenteras. Crecen en terrenos húmedos y en algunos casos se pueden encontrar a 1.500 metros de altitud.

Maduran durante los meses de verano y otoño. Actualmente, se cultivan especies con fines comerciales, por lo que es fácil encontrarlas en mercados especializados. 


Sabor




Los sabores de las diferentes moras son dispares. Si bien pueden encontrarse algunas similitudes, las moras de las distintas especies presentan sabores característicos y peculiares que son apreciados dentro de la amplia gama de las frutas. El generalizado sabor agradable de las moras varía según el gusto de cada uno, no obstante puede decirse que la mora es una baya que sabe bien.

La mora de Morus alba suele resultar sosa o incluso insípida. Algunas de las moras más agradables al gusto son, por un lado las de Morus nigra y Morus rubra que presentan un fresco e intenso sabor agridulce, por otro lado las moras de Rubus ulmifolius y Rubus fruticosus, que presentan un agradable sabor intenso pero suave, dulce con pequeños matices ácidos.




Propiedades nutritivas





Estas frutas son de bajo valor calórico por su escaso aporte de hidratos de carbono. Son especialmente ricas en vitamina C las grosellas negras y las rojas, que tienen cantidades mayores que algunos cítricos. En general, las bayas silvestres son buena fuente de fibra; que mejora el tránsito intestinal, y de potasio, hierro y calcio (estos dos últimos de peor aprovechamiento que los procedentes de alimentos de origen animal), taninos de acción astringente y de diversos ácidos orgánicos.

Sin embargo, lo que en realidad caracteriza a estas frutas es su abundancia de pigmentos naturales (antocianos y carotenoides) de acción antioxidante. En la alimentación humana, este tipo de frutas constituyen una de las fuentes más importantes de antocianos, que les confieren su color característico y que están junto con ácidos orgánicos tales como el ácido oxálico o el ácido málico, responsables también de su sabor.

La vitamina C tiene acción antioxidante, al igual que los antocianos y carotenoides. Dicha vitamina interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

La fibra es un componente muy abundante en estas frutas, por lo que su consumo habitual durante los meses en los que abundan puede resultar un remedio para tratar el estreñimiento y la atonía intestinal.

Los frutos cuando aún están verdes, son ricos en taninos, que les confiere esa sensación de aspereza en el paladar y resultan astringentes y refrescantes, pero una vez alcanzan su completa madurez, los taninos disminuyen y las frutas adquieren propiedades laxantes, tónicas y depurativas.

Junto a esto hay que destacar que son ricas en vitamina  E, necesaria para el buen funcionamiento del organismo. La vitamina E es necesaria para el buen funcionamiento de los diferentes tejidos que componen nuestro organismo.

Un dato que tenemos que tener en cuenta es que las moras tienen un alto poder antibacteriano, por lo que consumir su zumo es muy beneficioso para eliminar bacterias de la boca causantes del sarro y del mal aliento. Por eso es importante que consumamos moras, y ya no solo las encontramos en esta época del año, sino que en muchos lugares están a la venta durante todas las estaciones.


Moras, crudas
Valor nutricional por cada 100 g. Energía 53 kcal 220 kJ
11.94 g
 • Azúcares
4.42 g
6.5 g
0.65 g
1.2 g
0.032 mg (2%)
0.038 mg (3%)
0.598 mg (4%)
0.329 mg (7%)
0.055 mg (4%)
21 μg (5%)
26.2 mg (44%)
0.87 mg (6%)
7.8 μg (7%)
25 mg (3%)
0.69 mg (6%)
22 mg (6%)
0.67 mg (34%)
29 mg (4%)
151 mg (3%)
1 mg (0%)
0.42 mg (4%)
CDR diaria para adultos.
Fuente: Moras, crudas en la base de datos de nutrientes de USDA.

 

Cómo elegirlas y conservarlas




Se recolectan desde finales de agosto y en el mes septiembre. Se conservan durante 7 a 10 días en unas determinadas condiciones de temperatura y humedad relativa. En casa, se las debe conservar en el frigorífico, donde permanece en óptimas condiciones hasta 3 días.

Al elegir este tipo de frutas es conveniente fijarse en su color, ha de ser brillante e intenso. Deben encontrarse firmes al tacto y secas, ya que las blandas y húmedas se estropean antes. Se suelen deteriorar por deshidratación, rajado de los pequeños granos que las forman o enmohecimiento.

Normalmente el aroma acompaña al aspecto del alimento y suelen ser frutas muy perfumadas.
No se deben adquirir los frutos que no estén maduros pensando que ya madurarán en casa, ya que esto no sucederá. Tampoco es conveniente adquirirlos demasiado maduros ya que pierden su jugo.
 


Las moras se pueden tomar frescas y son el alimento principal en mermeladas, tartas, ponches, helados, salsas o batidos

Además, se puede utilizar como acompañamiento en gran variedad de platos, como las milhojas de hojaldre relleno, el lomo de venado con frutos rojos, las tostas de higos y moras, la tarta de higos, la cheesecake cubierta de fresa y mora o los platos de frutas de temporada gratinadas.