lunes, 10 de agosto de 2015

¡Tengo canas!




El color del cabello varía en función de la edad. Por lo general, se va oscureciendo entre la infancia y la adolescencia, posteriormente, atraviesa un período estacionario y en la edad adulta aparecen los primeros cabellos blancos.

Históricamente, las canas han sido símbolo de madurez y sabiduría En la actualidad, a menudo se convierten en un problema estético y en un signo evidente de envejecimiento. Aunque muchas personas se resistan, lucir una bonita “cabellera blanca” puede ser la alternativa a tanta guerra con tintes y demás productos para esconder lo inevitable.



Con el paso del tiempo, el cabello acaba volviéndose blanco, pero ¿por qué ocurre esto? La decoloración natural del pelo, también llamada canicie fisiológica o de la senescencia, es uno de los signos más familiares del envejecimiento. Se debe a una disminución progresiva de la producción de melanina en el bulbo piloso. Es un fenómeno que pasa por varias etapas antes de que el melanocito (células de pigmento que contiene cada folículo capilar) deja de funcionar por completo.

Normalmente, las primeras canas aparecen alrededor de los 40 años y se debe, al proceso natural de envejecimiento. De hecho, según la Academia Americana de Dermatología, más del 50 por ciento de la población mundial, mayor de 45 años tiene el cabello canoso, aunque sólo un tercio de las mujeres lo mantiene es esta condición. Suele resultar más notorio en los cabellos oscuros que en los claros.

Las primeras canas aparecen diseminadas en todo el cuero cabelludo, siendo posteriormente más numerosas en las sienes.


Canas prematuras

A pesar de que la aparición de canas se asocia con la edad del individuo, sí es cierto que pueden darse casos de cabellos canosos a muy temprana edad. De hecho, algunos individuos pertenecientes a la raza caucasiana tienen canas antes de los 20 años y otros de raza negra antes de los 30. Sin embargo, las personas que no pertenecen a estos grupos y tienen canas prematuras pueden padecer algún problema médico aunque, generalmente, son de origen hereditario.

Asimismo, un disgusto, la pérdida de un ser querido, el sometimiento a una fuerte presión en el entorno laboral o familiar o, incluso, el estrés pueden precipitar la aparición de canas, y no sólo tras años de tensión sino incluso “en cuestión de días”, según los expertos.




¿Por qué esconderlas?

La mayoría de las personas que perciben la aparición de las primeras canas inician una batalla para intentar eludir lo inevitable, que a la larga puede perjudicar y secar la estructura capilar. Así, acuden a los centros de estética o compran productos para teñir el cabello y esconder lo que, para muchos, resta belleza a su pelo. Sin embargo, “se puede lucir un peinado canoso y, con frecuencia, sienta realmente bien”, como recomiendan algunos peluqueros.

Libertad ante todo y que cada cual luzca lo que quiera…