sábado, 29 de agosto de 2015

Cómo enseñar a tu hijo a estudiar






El estudio es un ejercicio de voluntad. El esfuerzo y la dedicación son la armas fundamentales para afrontarlo pero hay condiciones, hábitos y maneras de estudiar que nos ayudarán a que nos resulte más sencillo y sea más efectivo.


La planificación


El primer objetivo que debemos lograr es hacer una planificación del tiempo que hay que dedicar al estudio. Es importante no dejarlo todo para el último día y crear diariamente un hábito de estudio. El apoyo de los padres es fundamental y han de ser exigentes en el cumplimiento de un horario de estudio siempre adecuado al horario familiar.


Organizarse para estudiar todos los días y a una hora determinada produce una inercia que provoca un mayor aprovechamiento del tiempo de estudio. No se debe enfocar el estudio como un mero trámite para aprobar un examen sino para adquirir conocimientos que nos enriquecerán en todos los aspectos.






El lugar de estudio

Es importante estudiar siempre en un mismo sitio, creando de esta manera un espacio acondicionado al estudiante y que éste considere como propio. Ha de ser un lugar cómodo, ordenado y tranquilo para favorecer la concentración.


Se ha de estudiar sentado en una silla y con una mesa. Si ésta no es lo suficientemente grande, es conveniente tener una mesita auxiliar donde poder poner apuntes o libros de consulta.



Se debe también cuidar la iluminación, evitando reflejos y sombras y cuidar la temperatura ya que el frío excesivo distrae la atención y el calor crea sopor y fatiga.



Sería también muy recomendable que el cuarto destinado al estudio esté protegido del ruido que llega de la calle. Durante las horas de estudio, también habrá que evitar que haya ruidos en la casa; el silencio favorece la concentración en el estudio.



El hábito de la lectura

Los primeros años del colegio son fundamentales, debido a que en estos se producen los aprendizajes que sientan las bases para los hábitos de estudio posteriores.

El aprendizaje de la lectura en estos primeros años es básico, ya que es el procedimiento en el que se basa el estudio. Por ello es muy importante que el niño haga ejercicios de lectura comprensiva, es decir, que lea un texto y posteriormente haga un relato de éste, o bien nosotros le hagamos preguntas acerca de él.

Fomentar la lectura en general es muy beneficioso, al niño que lee habitualmente le cuesta menos ponerse a estudiar y tiene mayor facilidad para asimilar los contenidos, ya que se concentrará en la lectura con más facilidad que el niño que no tiene este hábito.




Aprender a esquematizar

Esquematizar los temas de estudio es la manera más efectiva para que el estudiante tenga una visión general del tema y le ayude a aprenderlo y asimilarlo.

Antes de realizar un esquema debemos leer el texto, el alumno debe captar las ideas más importantes, estas suelen constar de los títulos de los apartados, sus definiciones o características principales y la enumeración de los subapartados. Cuando el alumno ha leído ya totalmente el texto puede empezar a subrayar las ideas más importantes en una lectura posterior.

La información del esquema tiene que ser escueta, en palabras clave y en frases cortas, en primer lugar se colocarán las ideas principales y posteriormente las ideas secundarias y ejemplos.

Cuando el alumno deba desarrollar el tema tendrá una visión rápida de este y podrá desarrollar cada apartado de una manera ordenada y estructurada.

La colaboración de los padres


Desde el principio de curso es muy positivo que los padres muestren interés por los libros de texto de sus hijos y que se involucren con ellos en los temas de estudio, especialmente durante los primeros cursos. Podemos comentar con ellos temas académicos fomentando de este modo su interés por el estudio.

Es importante que cuando los niños estudien comprendan lo que están leyendo y que el estudio no sea una mera memorización de frases. Por eso, cuando le preguntamos la lección, es bueno que nos expliquen lo que ellos entienden y no se ciñan a repetir palabra por palabra lo que viene en el libro, también deben preguntar o mirar en el diccionario cualquier frase que no entiendan o cualquier palabra que desconozcan.