sábado, 19 de septiembre de 2015

El té


El té es una infusión de las hojas y brotes de la planta del té (Camellia sinensis) de la familia de las Theaceae(s). Es consumida, ya sea como bebida caliente o fría, por aproximadamente la mitad de la población mundial, formando parte fundamental de culturas como la oriental o la inglesa, pero gracias a sus muchos beneficios sobre nuestra salud cada día más personas han hecho de beber té un hábito fundamental en su rutina diaria.

Está compuesto químicamente por cafeína, taninos, polifenoles y aceites esenciales, donde a pesar de la falsa creencia, su concentración media de cafeína oscila entre el 2,5 y el 4%, frente a sólo el 1,5% presente en el café.

La popularidad de esta bebida es solamente sobrepasada por el agua. 

Su sabor es fresco, ligeramente amargo y astringente; este gusto es agradable para mucha gente.

La infusión de té aporta un promedio de 2 kcal cada 100 g (3 calorías por taza de té), donde su composición es de un 99% de agua. Se le reconoce algún aporte de potasio y de vitamina B, aunque en cantidades muy reducidas. 

Propiedades del té



El té tiene sales mineralessodio, potasio, y  níquel. También contiene hierro y cobre, silicio, aluminio, magnesio, fósforo y calcio,  aunque algunas de ellas pierden su solubilidad con el envejecimiento de las hojas.
Otro de los contenidos importantes del té es el flúor, conocido protector de los dientes.

El aceite esencial destilado del té es de color amarillo y posee un fuerte olor, que es la causa de los aromas del té.

Los componentes más conocidos del té, y los más apreciados por su efecto, son sin duda las bases xánticas, la principal de las cuales es la cafeína, aunque también contiene teofilina y teobromina.

La presencia de vitaminas en el té es mínima, pero constituyen un enriquecimiento de la bebida, dado que contiene vitaminas A, B, C, E y P.

Se argumenta que el consumo de té es benéfico para la salud por contener antioxidantes, flavanoles, flavonoides,  catequinos y polifenoles.

Sin importar el tipo que tomes, el té en general es un gran diurético y uno de los mejores antioxidantes por lo que colabora en la prevención del envejecimiento, favorece la reducción de colesterol, mejora tus defensas, ayuda a combatir la anemia por su contenido de hierro y aporta cero calorías por lo que al consumirlo caliente te ayuda a combatir la ansiedad de comer.

Debido a sus catequinos, el té tiene propiedades anti-inflamatorias y neuroprotectoras; y por su afinidad con los receptores canabinoides puede disminuir el dolor y la naúsea, sirviendo también como calmante.
El consumo del té verde está asociado con una disminución del riesgo de problemas de salud entre los adultos mayores tales como: infartos, deterioro cognitivo y osteoporosis.
El té contiene L-teanina sustancia relacionada con un estado mental calmado en humanos. Un estado similar al que se encuentra entre los practicantes de meditación.

El término "té herbal" se refiere comúnmente a infusiones de frutas o hierbas que no incluyen a la planta de té tales como el mate, la manzanilla y la tila entre otros.

Se considera que el té con mayor cantidad de principios activos altamente benéficos para la salud humana es el té verde.

El té verde también contiene tanino (el cual disminuye la absorción de hierro y ácido fólico). Puedes intentar mezclar té verde con otros ingredientes saludables como el jengibre.

Beneficios del té verde

1. Pérdida de peso. El té verde aumenta el metabolismo. El polifenol encontrado en el té verde ayuda a intensificar los niveles de oxidación de grasa y la manera en la que tu cuerpo convierte comida en calorías.
2. Diabetes. El té verde aparentemente ayuda a regular los niveles de glucosa disminuyendo el aumento de azúcar en la sangre después de comer. Esto puede prevenir el alza de insulina y el almacenamiento de grasa.
3. Enfermedades cardíacas. Los científicos piensan, que el té verde trabaja en el aislamiento de los vasos sanguíneos, ayudándolos a mantenerse calmados y ser capaces de resistir los cambios en la presión arterial. También ayuda a protegerse en contra de la formación de coágulos en la sangre, los cuales son la mayor causa de paros cardíacos.
4. Cáncer de esófago. Puede disminuir el riesgo de cáncer de esófago, pero también se cree que mata las células cancerígenas en general sin dañar el tejido que las cubre.
 5. Colesterol. El té verde reduce el colesterol malo en la sangre y mejor el índice de colesterol bueno a colesterol malo.
6. Alzheimer y Parkinson. Se dice que disminuye el deterioro causado por el Alzheimer y el Parkinson. Estudios hechos en ratones mostraron que el té verde protege a las neuronas de morirse y recupera las neuronas dañadas.
7. Caries. Estudios demostraron que el antioxidante químico “catequin” del té puede destruir bacterias y virus que causan infecciones de garganta, caries y otras enfermedades dentales.
8. Presión arterial. Se cree que el consumo regular de té verde reduce el riesgo de alta presión arterial.
9. Depresión. La teanina es un amino acido naturalmente encontrado en las hojas de té. Es esta sustancia la cual se cree que brinda un efecto relajante y tranquilizante y es un gran beneficio para quienes toman té.
10. Antiviral y antibacterial. Los catequines del té son fuertes agentes antibacteriales y antivirales que hacen más efectivo el tratamiento de todo desde la influenza hasta el cáncer. En algunos estudios el té verde ha demostrado que reprime muchas enfermedades de difundirse.
11. Cuidado de la piel. El té verde aparentemente también ayuda a las arrugas y las señales de envejecimiento. Esto es por sus actividades antioxidantes y anti-inflamatorias. Estudios animales y humano han demostrado que la aplicación de té verde en la piel puede reducir el daño causado por el sol.

Variedades de té



Té blanco. Hojas jóvenes (brotes nuevos del arbusto) que no se han oxidado; los brotes pueden haber sido protegidos del sol para evitar la formación de clorofila.

Té verde. Un favorito en Asia, es así denominado porque las hojas se secan y son fragmentadas rápidamente después de ser recogidas. El té hecho de estas hojas más fresco en el sabor que otros tipos de té. A causa de esto, el té verde generalmente no se sirve con leche ni azúcar.

Té amarillo. Té semifermentado o fermentado parcialmente comparable al té azul u oolong. Su sabor es similar al del té blanco y el verde.

Té azul. Con un grado de oxidación media. Entre los tés negros y los tés verdes. Sus hojas son fermentadas cerca de la mitad del tiempo empleado en el té negro.

Té negro. Da lugar a una infusión rojiza y oscura; el té negro es muy popular en los países occidentales. Es un té muy procesado y el que más contenido en teína posee. Después de que las hojas se escogen, se fermentan y se secan. El tamaño de las hojas determina la graduación de té negro. Las variedades comunes del té negro incluyen Ceilán, Assam, Darjeeling y Sikkim, considerados estos últimos por muchos los dos tés negros más finos.

Té rojo. A diferencia de otros tés, que suelen tomarse tras su recolección, el proceso de fermentación de esta variedad puede durar de 2 a 60 años en barricas de roble, lo que hace que las hojas obtengan un color cobrizo y, por lo tanto, también la infusión.

Té en rama, o también conocido como té de invierno, es una mezcla de tés hecha de peciolos, tallos y ramitas de té Bancha, variedad común japonesa de té verde. Está disponible como té verde o en versiones más oxidadas. El kukicha tiene un sabor y aroma únicos, debido a incluir en su composición partes de la planta de té que se excluyen en otras mezclas. Es de color muy claro amarillo-verdoso.
Té gusano. Se prepara con las semillas en lugar de las hojas. Usado como producto medicinal en China.

Té Matcha. Es un té verde molido empleado en la ceremonia japonesa del té.

Té Turco. Es una forma de té negro, se produce principalmente al este de la costa del Mar Negro. Es común beberlo muy caliente, se suele verter algo de azúcar de remolacha.

Té Darjeeling. Té que ha sido cultivado, desarrollado, producido, manufacturado y procesado en jardínes de té de las áreas montañosas de la Sub División de Sadar, sólo áreas montañosas de la Sub División de Kalimpong. Darjeeling es una denominación de origen.

Historia del té


Su origen se remonta a la mitología japonesa que lo acredita al Santo Budista Chino Bodhidharmaquien habría permanecido frente a una pared meditando durante nueve años. Durante sus meditaciones el santo se durmió y al levantarse se encontraba tan disgustado por haberse dormido que se cortó sus párpados para asegurarse que esto no le ocurriera nuevamente. De sus párpados caídos al suelo crecieron plantas cuyas hojas inmersas en agua caliente producían una bebida que combatía el sueño.

Contrario a la creencia que el té fue impuesto por los británicos, el uso occidental del té fue impuesto por los holandeses. Estos lo trajeron a Holanda en sus viajes y lo ingresaron a América a través de New Amsterdam (posteriormente llamada New York) a mediados del siglo XVII.

La costumbre del té de las 5 de la tarde fue impuesta por la esposa del 7mo Duque de Bedford, Anna, cerca del año 1840. Debido a que en esa época la gente desayunaba muy fuerte y no consumía otro alimento hasta la cena a las 8 de la noche, la duquesa institucionalizó una alimentación a las 5 de la tarde con té y tortas.

El té en sus múltiples presentaciones es la tercera bebida más popular del mundo después del agua y el café. La costumbre de servir hojas de la planta del té (Camellia Sinensis) para conferir un buen sabor al agua hervida se utilizó por primera vez en China hacia el año 250 a. C. y desde ese momento se ha expandido a casi todas las regiones del mundo con una gran aceptación de los consumidores.
Consumido inicialmente como un tónico medicinal, la popularidad del té fue creciendo hasta convertirse en una bebida mística que desarrolló nuevas tradiciones y rituales para su consumo. El té fue tan importante para la cultura china que incluso tuvo su Edad de Oro -durante la dinastía Tang- y su libro sagrado, el Cha Sing o Arte Clásico del Té, en el que se detallan de forma poética las diferentes técnicas y formas de prepararlo.

Otra contribución del té fue el desarrollo de la cerámica en China, con el propósito de desarrollar utensilios para su consumo que caracterizaran y diferenciaran la riqueza de la gente que los poseía.

La ruta del té y los caballos fue una ruta comercial entre Lhasa en el Tíbet y la zona productora de té en Sichuan en China. Esta ruta que cruza la meseta del Tíbet, supera, en algunos pasos alturas de 5000 metros sobre el nivel del mar.
La ruta, transportando té hacia Lasha y caballos en el sentido contrario, estuvo activa hasta mediados del siglo XX. El primer tramo de la ruta entre Yaan y Kangding en China, donde el té era transportado por porteadores demoraba unos 20 días.
Las cargas transportadas superaban frecuentemente el peso del mismo porteador, hombres y mujeres llevaban hasta 135 kilogramos. Ancestralmente cada Kilogramo de té transportado era recompensado con un kilogramo de arroz.
En Kangding, a unos 2550 metros sobre el nivel del mar, el té era cocido y envuelto en paquetes impermeables, protegidos con piel de yak, cargados en caravanas que demoraban 3 meses en llegar a Lhasa.

Según antiguas tradiciones, la afición de los tibetanos por el té se remonta al siglo VII de nuestra era, introducido por la esposa china del monarca tibetano. El té utilizado en el Tíbet es la variedad más rústica de la planta del té. En efecto los bloques de té enviados se preparan, hasta nuestros días, con los tallos, las ramas y las hojas más grandes, lo que lo hace más amargo.


A partir del siglo XVIII los ladrillos de té se convirtieron en moneda de cambio, en el siglo XII el comercio alcanzaba anualmente millones de kilos para cambiarlos por unos 25.000 caballos para el ejército chino.

El té entró en contacto con los europeos por primera vez en la India, cuando los portugueses llegaron a ella en 1497, ya que en la India el uso del té estaba muy extendido. El primer cargamento de té debió llegar a Ámsterdam (Holanda) hacia 1610, por iniciativa de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales.

En Francia no aparece la nueva bebida hasta 1635 o 1636. En Inglaterra, el té negro llega a través de Holanda y de los cafeteros de Londres que lo pusieron de moda hacia 1657. El consumo de té solo adquirió notoriedad, en Europa, en los años 1720-1730. Empieza entonces un tráfico directo entre China y Europa. Para este momento, aún el consumo en Europa oriental era mínimo y casi exclusivo de Holanda e Inglaterra. Francia consumía muy poco, Alemania prefería el café y España era aún menos aficionada. Pero, con el tiempo y con la ayuda de los comerciantes europeos, el té llegó a todo el mundo, tanto para su cultivo como para su consumo.

En Inglaterra llegó a todas las clases sociales, pobres y ricos lo bebían. Incluso se dice que reemplazó a la ginebra (muy requerida por las clases bajas inglesas). Hoy, tomar té es una de las características del Reino Unido.

El té helado es una de las formas más populares en que se consume la bebida. Se ha marcado como fecha de “invención” 1904, en la feria de St. Louis. Sin embargo, Johann Georg Kohl ya había descrito este uso de la bebida en 1842 al escribir la manera en que los rusos conservaban hielo del invierno para utilizarlo durante el verano.

En 1904, gracias a Thomas Sullivan se populariza la bolsa de té. Ésta pretendía solo indicar la dosis para una taza, requiriendo abrirla para usar su contenido. Sin embargo, los clientes vieron la conveniencia de utilizar las bolsas mismas como parte de la preparación del té. Al modo en que se acostumbre actualmente.

Este simple producto sufrió diversas modificaciones y no fue sino hasta 1964 que aparece la bolsa de té que encontramos actualmente en venta.