lunes, 14 de septiembre de 2015

LA CASTAÑA


La castaña es un fruto seco tremendamente rico en nutrientes, aportando sobretodo hidratos de carbono y fibra, así como vitaminas del grupo B, ideales para reducir la sintomatología propia del otoño, en la que es común sentirnos apáticos o melancólicos.

La castaña es el fruto que se obtiene del castaño común. Se desarrolla en el interior de una cúpula verde que se halla cubierta de espinas largas y ramificadas, razón por la cual también denomina erizo. La cúpula encierra en su interior las castañas, en grupos de 2-3 unidades.

La parte comestible de la castaña es de color blanco amarillento y de sabor agradable y dulce. Se encuentra rodeada, en primer lugar, por una telilla rojiza aterciopelada muy adherente, que incluso puede llegar  a compartimentarla interiormente. Externamente, presenta otra cubierta de color marrón oscuro y de apariencia lustrosa, una especie de cuero delgado. 

Hay cápsulas que encierran una única castaña, que presenta una corteza lisa y brillante de color marrón rojizo, cuyo interior no está compartimentado. Éstas son las castañas más apreciadas.



La gran cantidad de minerales que contiene la castaña la hace muy indicada para fortalecer el cerebro y mejorar todas las funciones intelectuales del ser humano, aunque, si se comen muchas pueden resultar indigestas, por lo que se recomienda no tomar más de quince castañas al día.

Nos aportan pocas calorías, algo que se combina muy bien con su alto contenido en fibra, proteínas e hidratos de carbono. Precisamente gracias a su alto contenido en fibra se convierten en unos alimentos adecuados contra el estreñimiento. Además, son útiles en dietas de adelgazamiento porque ejercen un efecto claramente saciante.

Son una buena fuente de minerales, entre los que destacamos el magnesio, potasio, hierro y fósforo, y según algunos estudios se les atribuyen propiedades tanto antiinflamatorias como vasculares.

Castañas, crudas

Valor nutricional por cada 100 g. Energía 197 kcal 824 kJ

Carbohidratos   44.17 g
Grasas                   1.25 g
Proteínas              1.63 g
Agua                   52.00 g
Retinol (vit. A)                 1 μg (0%)
Tiamina (vit. B1)              0.144 mg (11%)
Riboflavina (vit. B2)         0.016 mg (1%)
Niacina (vit. B3)                1.102 mg (7%)
Vitamina B6                   0.352 mg (27%)
Vitamina C                     40.2 mg (67%)
Calcio                             19 mg (2%)
Hierro                              0.94 mg (8%)
Magnesio            30 mg (8%)         
Fósforo              38 mg (5%)
Potasio             484 mg (10%)
Sodio                     2 mg (0%)
Zinc                     0.49 mg (5%)

% CDR diaria para adultos.
Fuente: Castañas, crudas en la base de datos de nutrientes de USDA.
 
Uso en la cocina:



El consumo de castañas crudas no está muy extendido, ya que de esta manera resultan ásperas y duras. Se suelen someter a un tratamiento culinario previo a su consumo, asándolas o cociéndolas.

Si se van a consumir las castañas asadas, no es preciso pelarlas previamente, basta con hacerles un corte en la corteza para evitar que se revienten durante su preparación. Por el contrario, es necesario pelarlas si se van a cocer.

Las castañas constituyen un ingrediente fundamental de muchos productos de repostería. Además, las castañas cocidas con anís es un postre muy tradicional en España.

Las castañas se emplean desde hace tiempo en diversas recetas culinarias. Enteras o en puré, suponen una excelente guarnición para la caza, y combinan muy bien con todo tipo de aves  y carnes, así como con las coles.

En algunas zonas las castañas se destinan a la alimentación del ganado, siendo muy estimado el cerdo alimentado con estos frutos secos.

A partir de las castañas también se pueden obtener una serie de productos derivados, entre los que destacan las castañas desecadas, la harina de castaña, la crema de castañas natural o con azúcar, el marron-glacé o castañas glaseadas y las conservas de castañas.

La harina de castañas es el producto resultante de la molienda de las castañas peladas, empleándose en diferentes preparaciones sola o mezclada con harina de otros cereales. Constituye la materia prima del pan de castañas, producto dulce de agradable aroma que puede conservarse fresco durante varios días.

Las  conservas de castañas constituyen un método de conservación en el que las castañas se cuecen y se envasan junto con una solución azucarada o una salmuera.

En el norte de España, la fiesta tradicional de la recogida de las castañas que se realiza a finales de octubre o principios de noviembre es el magosto en Extremadura, Galicia y en El Bierzo, amagüestu en Asturias, "La Castanyada" en Cataluña y magosta en Cantabria.

En el País Vasco y Navarra dicha fiesta tradicional se denomina gaztañerre eguna (en euskera, "día de la castaña asada") o gaztain jana ("comilona de castañas"). En Canarias también se celebra y se denomida "Castañada".

El principal productor de castañas es China, con cerca del 25 % de la producción mundial, destinada mayoritariamente al consumo interno. Otros productores importantes son Corea del Sur, Italia y Turquía.


RECETAS CON CASTAÑAS: