lunes, 7 de septiembre de 2015

LOS IMPLANTES DENTALES




Los implantes dentales cada vez son más conocidos y utilizados, la razón es porque funcionan muy bien y se ven estéticamente bien, posiblemente sean la mejor solución hoy en día para restaurar uno o varios dientes perdidos.

Los implantes dentales son aditamentos, como raíces artificiales, creados para sustituir dientes ausentes o perdidos por cualquier causa, capaces de integrarse hasta el punto de convivir de forma sana y totalmente natural con el resto de los tejidos de la boca.

Las estadísticas muestran que el 69% de los adultos entre 35 y 44 han perdido al menos un diente permanente ya sea sufriendo algún accidente, enfermedad de las encías, un tratamiento  fallido o caries que sería el caso más común. Además, ya llegando a los 74 años, el 26% de los adultos han perdido todos sus dientes permanentes.

Actualmente están fabricados preferentemente de titanio químicamente puro y actúan como sustitutos de las raíces dentales. Tras su colocación dentro del maxilar o de la mandíbula sirven para que, una vez que estén osteointegrados, den soporte a los nuevos dientes artificiales que irán unidos a ellos.
Los implantes se pueden colocar cuando el hueso maxilar y mandibular hayan terminado su periodo de crecimiento óseo (a partir de los 18 años aproximadamente). A partir de esos años, no hay limitaciones de edad y cualquier momento es bueno para aquellos pacientes que presenten ausencia de uno o más dientes, siempre y cuando tengan unos buenos hábitos de higiene y no presenten enfermedad periodontal sin tratar.



A la hora de colocarte unos implantes dentales siempre tendrás dudas sobre el coste que tendrá. Éste puede variar en función de las clínicas, las ciudades, la calidad del implante o los procedimientos adicionales que se puedan requerir para realizar el procedimiento con una serie de garantías.

El precio puede oscilar entre los 1.000 y los 2.000 euros por implante, en donde el implante serían unos 500 euros aproximadamente y la corona o prótesis entre los 500 y 700 euros. A este precio también se le podría sumar el coste de los posibles tratamientos, las radiografías, el proceso de restauración y en ocasiones hasta el injerto de hueso cuando el paciente no dispone de la suficiente base ósea para poner el implante.

Hay que decir, además, que no todos los implantes son iguales, ya que varían en función de su forma, diseño y las marcas comerciales.

Ten cuidado cuando te encuentres con aquellas ofertas de implantes dentales, ya que lo más probable es que no tengan una calidad adecuada o te empiecen a cobrar por partes el resto del tratamiento.

Actualmente, se puede preparar adecuadamente el hueso para la colocación posterior del implante. Incluso, en pacientes que no tengan suficiente altura o anchura de hueso maxilar, se pueden ya colocar injertos óseos provenientes del mismo paciente o de un banco de huesos, injertos con materiales sintéticos o materiales biológicos. Posteriormente, una vez conseguido el nivel óseo necesario, será posible colocar los implantes.

La colocación de implantes


La colocación del implante se realiza con anestesia local o, si se desea, con sedación intravenosa, por lo que no es una intervención dolorosa. El postoperatorio, en general es poco molesto si se siguen las recomendaciones del cirujano.

La colocación del implante es rápida aunque, si simultáneamente se requieren técnicas de aumento de hueso, se alarga el tiempo y las molestias postoperatorias.

Una vez colocado el implante generalmente se debe esperar unos meses para su oseointegración y para la colocación de los dientes o coronas definitivas. Durante este tiempo se pueden utilizar prótesis provisionales.
En zonas estéticas, y siempre que se cumplan unos requisitos especiales, se puede colocar la corona provisional el mismo día que el implante.
El paciente debe cuidar su boca en general, dientes e implantes, mediante una excelente higiene oral, combinado con visitas periódicas de control y mantenimiento periodontal e implantológico.
Los implantes pueden sufrir inflamaciones (mucositis) o infecciones (periimplantitis) si no se controlan correctamente los factores de riesgo; entre ellos: la correcta higiene bucal, el tabaco y la enfermedad periodontal en los dientes del paciente. 

Los implantes dentales, bien cuidados, pueden durar toda la vida o, por lo menos, pueden extender su vida media útil durante muchísimos años. Según las estadísticas los implantes dentales mantienen una tasa de éxito superior al 90%.

El uso de los implantes dentales se considera uno de los mayores avances de la odontología en los últimos 40 años.